La comunidad de Nuestra Señora de Aguablanca, en el barrio Manuela Beltrán en el oriente de Cali, celebró su regresó a las actividades con un compartir en el salón parroquial y un encuentro-taller sobre comunicación humana que le solicitó a nuestros comunicadores.
El pueblo afrocolombiano ha sufrido la ruptura de su tejido social por el conflicto armado y necesita herramientas especiales de convivencia, que le enlacen con la riqueza del Evangelio, la herencia cultural afro y la comunicación no violenta.
Las participantes escenificaron la indiferencia ante el dolor ajeno y la contrastaron con la mejor atención posible ante una situación de necesidad. Reflexionaron sobre la delicadeza que se requiere para atender a una persona que ha pasado por alguna victimización. Esta actividad les preparará para su participación activa en la semana santa parroquial.
Sin comentarios